El CiQUS lidera un proyecto internacional para mejorar el diagnóstico del COVID persistente

16/03/2026

El Centro Singular de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares (CiQUS) lidera un nuevo proyecto internacional centrado en el COVID persistente, una condición clínica que afecta a millones de personas en todo el mundo y que aún carece de herramientas diagnósticas objetivas y estandarizadas.

El proyecto, financiado con 315.000 euros por la Schmidt Initiative for Long Covid (SILC), tendrá una duración de 18 meses. Este surge a raíz del interés generado por una serie de trabajos científicos previos desarrollados por el equipo del CiQUS y la USC, que demostraron que el COVID persistente se describe mejor como un continuo de gravedad biológica en lugar de subtipos clínicos discretos. La solidez y coherencia de estos hallazgos llamó la atención de la iniciativa SILC, que invitó al equipo a desarrollar una nueva fase de investigación orientada a la validación de biomarcadores con aplicación clínica potencial.

Un desafío global de salud sin diagnóstico molecular

El COVID persistente, también conocido como Long COVID, afecta aproximadamente al 10-15% de las personas que han superado una infección por SARS-CoV-2, lo que representa decenas de millones de pacientes en todo el mundo. Muchos de ellos continúan presentando síntomas durante meses o incluso años, como fatiga crónica, dificultades cognitivas, disnea o intolerancia al esfuerzo, con un impacto significativo en su calidad de vida y capacidad funcional.

A pesar de su alta prevalencia, el diagnóstico del COVID persistente sigue basándose en gran medida en la evaluación clínica de síntomas, sin pruebas moleculares objetivas que permitan confirmar la enfermedad o evaluar su gravedad biológica de manera fiable. Esta limitación dificulta tanto la atención a los pacientes como el desarrollo de tratamientos efectivos.

Resultados previos con reconocimiento internacional

El proyecto financiado por la Schmidt Initiative for Long Covid se basa en una trayectoria científica consolidada del equipo del CiQUS y la USC. En los últimos años, los investigadores han publicado cuatro artículos científicos en revistas internacionales, analizando el COVID persistente desde diferentes enfoques moleculares, siempre basados en cohortes clínicas bien caracterizadas.

Dos de estos estudios emplean proteómica cuantitativa aplicada a plasma y fracciones celulares, describiendo alteraciones persistentes asociadas al COVID persistente en procesos inflamatorios, inmunológicos, vasculares y metabólicos. Uno de ellos demuestra además la detección de antígenos virales del SARS-CoV-2 mediante proteómica dirigida.

Un tercer trabajo aborda la enfermedad desde una perspectiva de lipidómica no dirigida, identificando un remodelado lipídico extenso (incluyendo lípidos de membrana y de señalización) compatible con alteraciones metabólicas sostenidas en el contexto del COVID persistente.

Finalmente, un cuarto estudio basado en técnicas espectroscópicas aplicadas a plasma muestra que las huellas bioquímicas globales reproducen patrones consistentes con los observados mediante enfoques ómicos más complejos.

En conjunto, estos trabajos demostraron que la heterogeneidad del COVID persistente no se organiza en subtipos cerrados, sino que se distribuye a lo largo de un continuo de gravedad biológica, lo que refleja diferentes grados de alteración sistémica. Esta coherencia entre enfoques fue clave para despertar el interés de la Schmidt Initiative for Long Covid en apoyar una fase más aplicada de la investigación.

Un marco internacional para la validación de biomarcadores

El nuevo proyecto se basa en material biológico de LC-Optimize (Identification of Long-COVID Sub-Phenotypes to Optimise Patient Outcomes), un estudio multicéntrico internacional sobre COVID persistente que reúne cohortes clínicas bien caracterizadas en diferentes países.

La disponibilidad de estas muestras, obtenidas bajo protocolos armonizados y acompañadas de información clínica detallada, permite al equipo del CiQUS abordar la validación de biomarcadores en un contexto internacional y comparativo, reforzando la robustez y relevancia clínica de los resultados.

El acceso a este material se enmarca en el apoyo activo de la Schmidt Initiative for Long Covid, que promueve la investigación colaborativa entre múltiples socios en todo el mundo, con el objetivo de traducir los hallazgos científicos en aplicaciones clínicas que beneficien a los pacientes con COVID persistente.

Objetivo del proyecto

El objetivo principal del proyecto es validar y perfeccionar un conjunto reducido de marcadores proteicos que permitan distinguir de manera objetiva a los pacientes con COVID persistente de las personas recuperadas, desarrollar un índice cuantitativo de gravedad biológica alineado con la carga clínica de la enfermedad y sentar las bases para su futura implementación en entornos clínicos y hospitalarios.

Un equipo multidisciplinar liderado por el CiQUS

El proyecto está coordinado desde el CiQUS por Rebeca García Fandiño, investigadora principal del centro, junto con Ángel Piñeiro, profesor titular del Departamento de Física Aplicada de la USC, que aporta experiencia en biofísica y análisis computacional.

Rebeca García Fandiño y Ángel Piñeiro codirigen el grupo SIMBIOS (Simulation and Molecular Biophysics of Biomolecular Systems), un grupo de investigación de la USC dedicado a la biofísica molecular y la modelización biomolecular, que contribuye al proyecto con herramientas avanzadas para el análisis e integración de datos complejos.

También participan como investigadores implicados Uxía Lage Vidal, Paula Antelo-Riveiro, Alejandro Seco-González, todos del CiQUS, y Susana Bravo, jefa de la Unidad de Proteómica del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS).

Los estudios previos que llevaron a las publicaciones científicas contaron además con la colaboración del personal clínico del Hospital Clínico Universitario de Santiago, entre ellos Emilio Rodríguez Ruiz y María Jesús Domínguez, responsables de la caracterización clínica de la cohorte utilizada en esa fase inicial. Aunque estos profesionales no participan en el proyecto actualmente financiado, su contribución fue clave para el desarrollo de la línea de investigación.

El proyecto, financiado en su totalidad por la Schmidt Initiative for Long Covid, tendrá una duración de 18 meses, contará con un presupuesto total de 315.062 euros y se desarrollará en el CiQUS, centro que recibe el apoyo financiero de la Unión Europea a través del Programa Galicia FEDER 2021-2027.

Sobre la Schmidt Initiative for Long Covid (SILC)

La Schmidt Initiative for Long Covid (SILC) impulsa la atención clínica de los pacientes con COVID persistente a nivel global. Esta organización sin ánimo de lucro, fundada en 2023 por los filántropos Eric y Wendy Schmidt, trabaja para elevar el nivel de atención e comprensión del COVID persistente en todo el mundo. SILC conecta a especialistas y proveedores de atención primaria para apoyar a los pacientes y compartir conocimientos de manera virtual y en tiempo real.

 

El equipo del CiQUS lidera un proyecto financiado por la Schmidt Initiative for Long Covid para desarrollar herramientas basadas en proteínas que mejoren el diagnóstico del COVID persistente y evalúen su gravedad biológica.